Escuela Tigre Blanco (Pai-Hu) de las artes marciales internas de Wudang
La Escuela Internacional Pai-Hu de artes marciales chinas internas, quiere daros la bienvenida a su blog oficial.
Os invitamos a conocer el apasionante mundo de las artes marciales internas o neijia.
Desde aquí os daremos a conocer los orígenes, principios técnicos, base filosófica y actividades de nuestra escuela.
Por otro lado, deseábamos generar la posibilidad de estrechar vínculos con diferentes escuelas o artistas marciales,
Desde aquí os daremos a conocer los orígenes, principios técnicos, base filosófica y actividades de nuestra escuela.
Por otro lado, deseábamos generar la posibilidad de estrechar vínculos con diferentes escuelas o artistas marciales,
ya que, como aprendimos de nuestros maestros, sólo crecemos cuando nos relacionamos.
De modo que, tanto si sois unos apasionados practicantes, como si simplemente queréis ampliar vuestros conocimientos
De modo que, tanto si sois unos apasionados practicantes, como si simplemente queréis ampliar vuestros conocimientos
(o incrementar los nuestros) considerad esta, vuestra casa.
miércoles, 30 de julio de 2014
miércoles, 18 de junio de 2014
Cursos de iniciación al Tai Chi en el Parque Santa Margarita, A Coruña
Esta actividad esta pensada para introducir a las personas en la verdadera esencia de este noble arte.
Para todo tipo de edad, nivel técnico o condición física.
¡Animáos!
Digna actuación de la Escuela Pai-Hu
En abril de este
año, nuestra escuela participó en el IV Open Nacional de Kuoshu
teniendo una primera actuación de lo más positiva.
Por un lado, , la
experiencia y el probarse a sí mismo en un evento público ha
resultado una experiencia altamente enriquecedora. Los nervios se
templaron y la concentración se incrementó de una manera en la que
circunstancias normales no suelen someternos.
Desde un comienzo nuestro objetivo iba mucho más allá del resultado deportivo. Nuestra escuela no entrena para competir, sino para ser fuertes y efectivos, saludables y equilibrados, lo que, al contrario de lo que alguna gente piensa, no son sinónimos.
La idea era acudir
como parte del mundo marcial español, representar a nuestros
maestros, declarar nuestra existencia entre las demás prestigiosas
escuelas y cruzar abrazos con otros destacados artistas marciales.
El nivel fué
realmente exigente y el ambiente de verdadera fiesta.
Luego de los nervios
iniciales todo fue disfrutar.
Volvimos a Galicia
dejando el listón alto.
Susana De Marco:
Medalla Bronce Tui
Shou
4º puesto forma
mano vacía tradicional
5º puesto en forma
de espada tradicional
Fernando Veira:
Medalla de Bronce
Tui Shou (pesados)
4º puesto en forma
de espada tradicional
Una reflexión sobre la maestría
La maestría en las
artes marciales es un tema poco comprendido.
Al contrario de lo
que pasa con otras actividades humanas, en el que obtener un dominio
destacado significa exactamente eso (en la física, las matemáticas,
la literatura, la mecánica, o lo que sea), el “título” de
maestro en las artes marciales parece que confiere a su poseedor una
especie de don sobrenatural que lo eleva sobre el resto de los
mortales.
Este pensamiento es-
a mi humilde modo de entender- altamente nocivo, predispone a
aquellos que se acercan al maestro en cuestión a tener una actitud
sumisa y en algunos casos, servil.
Hay demasiado mito,
quizás alimentado por películas de calidad dudosa, en las que el
maestro es una especie de semidiós de quien incluso un simple
estornudo tiene un significado místico.
Necesitamos aclarar
que es cierto que las artes marciales conducen de alguna manera a lo
que algunas corrientes filosóficas llaman la iluminación. Pero, sin
lugar a dudas, no todos los maestros alcanzaron esta estatura
espiritual.
La mayoría eran
grandes guerreros o luchadores, pero sus vidas personales estaban
llenas de debilidades humanas y dolencias absolutamente terrenales...
Incluso los hubo
que, en vez de destacarse como luchadores, lo hicieron por haber
creado el basamento teórico de su arte, lo que es una herencia
invaluable.
Así que el no haber
alcanzado los límites de la conciencia búdica no afecta ni afectará
para nada el mérito de ningún maestro como transmisor, creador de
una escuela, guardián de un estilo o gran teórico. Una cosa no
quita la otra.
Es necesario
comprender que en las artes marciales, la sabiduría mística no es
condición indispensable para alcanzar la categoría de maestro.
Son cosas mucho más
tangibles como destreza técnica, capacidad de innovación, aporte de
nuevos elementos, investigación, desarrollo de nuevos aspectos, etc.
Resumiendo, puede
decirse que un maestro es alguien que aporta prestigio a su escuela y
que es reconocido por el arduo trabajo que ha realizado en ella. La
iluminación no entra en la ecuación, porque, entre otras cosas, es
algo individual y la docencia es una tarea eminentemente grupal.
El maestro es
alguien que ha demostrado no vivir para sí, sino para su enseñanza,
su escuela, su estilo y sus alumnos.
Pero en occidente,
quizás por tener una vida espiritual bastante alejada de nuestra
cotidianidad, nos empecinamos en revestir al maestro de
características dignas de un personaje de la Marvel Comics.
Necesitamos de
cierto exotismo que nos saque de nuestras vidas llenas de estrés y
monotonía.
Otro elemento muy
humano interviene también. La necesidad de delegarle la
responsabilidad a otro. Eso lo hacemos a nivel religioso, político,
emocional... no es más que la vieja necesidad humana de ceder
nuestra voluntad a alguien o algo que nos diga a dónde tenemos que
ir, estamos deseosos de ponernos sobre un raíl sobre el que dejarnos
llevar y no usar la cabeza.
La facilidad con la
que caemos en las redes del consumismo es otro gran ejemplo. Todo lo
que sea seguir una corriente parece tener una gran capacidad de
seducción.
Esto da origen a
alumnos ciegos, sin capacidad de análisis, con la inteligencia de
una fotocopiadora y maestros, que, generalmente, sólo son maestros
en extraer el dinero de los bolsillos de sus discípulos, los que en
gran medida tienen la responsabilidad de ser embaucados ya que es su
falta de profundidad y su imperiosa necesidad de creer en la primer
paparrucha que les pongan delante lo que se lo pone tan fácil...
como si un condenado a la decapitación se dibujara una línea
punteada en el cuello.
El tipo de alumno
que yo jamás desearía.
Está claro que
todos somos posibles víctimas de un “estafador marcial”, de
hecho yo mismo he mordido el anzuelo más de una vez...pero luego de
un tiempo prudencial uno escupe la carnada en cuanto se ve que las
cosas se caen por su propio peso. Todo depende de la experiencia que
tengamos y de la capacidad histriónica del falso maestro.
Yo siempre insto a
mis amigos, alumnos y discípulos a que usen sus mejores armas: la
deducción y el análisis. Una cosa es respetar las enseñanzas y al
docente que esta colaborando en tu crecimiento como artista marcial.
Otra es que uno ponga el cerebro en “stand by” y acepte todo lo
que le echan.
Un artista marcial
debe tener una mente rápida.
Se supone que se
esta entrenando para superar situaciones límite donde en un segundo
debe evaluar qué hacer o no, ya que de eso puede depender su
integridad física o la de un ser querido. Así que siempre los
estimulo a que busquen información, que contrasten por ahi... La
discusión educada no sólo está permitida, es vista con buenos
ojos.
Conocer otras
escuelas, otras técnicas, otros docentes siempre enriquece.
Los grandes maestros
de la antigua China compartían información mucho más de lo que hoy
hacemos, en los que parece que unos temen que le roben alguna técnica
secreta y eso favorezca económicamente a su rival.
Porque hoy,
desgraciadamente, todo se mide por el vil metal.
Conozco varios casos
de “maestros” que prohíben que sus alumnos entren en contacto
con otras enseñanzas. Esta actitud sectaria es el envoltorio del
temor a que su rebaño abra los ojos y quiera salir por patas al
darse cuenta que los han estafado.
La enseñanza es
como una linterna, se basa en iluminar, no en ocultar. Nadie se
compraría una linterna que arroje sombras...
Claro que también
están los maestros que sabiendo mucho no lo sueltan. Más sombras.
Cada vez que he
detectado oscurantismo en algún sitio lo he abandonado sin siquiera
mirar atrás.
En serio, si alguien
se atreve a prohibiros crecer o los mantiene atados con la ilusión
de un conocimiento que nunca llega, dadle con la puerta en las
narices. Esas tácticas son de gente poco evolucionada.
Como director de una
escuela, sólo puedo intervenir en algún caso disciplinario grave
que afecte la tradición, el honor o el funcionamiento normal de la
instutución que han puesto a mi cargo. No poseo autoridad sobre la
vida personal de nadie de la misma forma que no permito que nadie la
tenga sobre la mía.
No solo no os dejéis
atrapar por los que no saben, tampoco por los que saben y no
comparten. El saber no habilita para enseñar, de nada sirven los
títulos y los linajes si el docente en cuestión carece de la
pedagogía o lo que es peor, la generosidad necesaria.Enseñar es
compartir y algunos no se sienten cómodos compartiéndolo todo.
Buscad antes alguien
que os enseñe bien que alguien que esté atiborrado de un
conocimiento que nunca llegará a vosotros.
En las artes
marciales chinas, las relaciones son equiparadas a las familiares.
Sifu , en chino
maestro, es “padre que enseña”, el maestro de tu maestro es tu
abuelo, etc. Hay primos, sobrinos, hermanos mayores, menores...
Tu sifu no es quién
más sabe en el mundo. Tu sifu es, por decirlo de alguna manera,
quien te ha traído al mundo en cuanto al arte marcial.
Si bien a veces por
respeto llamamos maestro a figuras destacadas de otras escuelas, lo
cierto es que sólo estamos “obligados” (por decirlo de alguna
manera) a llamar maestro, concretamente decir "mi maestro"
a quien nos ha educado e impulsado de forma más decidida, es decir,
a aquel que en nuestro corazón sabemos que nos ha dado más que
nadie.
Cuando uno se
transforma en discípulo significa que nuestro maestro se hace cargo
especialmente de nuestro avance. Es un honor y una responsabilidad
compartida. No es una relación simplemente institucional. O no
debería. El verdadero trabajo del maestro es cuando consigue tener
un discúpulo. Va más alla de saber muchas técnicas. El sifu navega
dentro de su hijo marcial, como el jardinero que cuida de su planta
más preciada, asumiendo la responsabilida de cortar aquí y agregar
allá.
Si alguien piensa
que es fácil, que lo intente.
Hay niveles en todo.
La maestría no escapa a esta regla. Hay maestros y grandes maestros.
Hay quienes dominan una parte del arte y los que dominan muchas
áreas.
Pero lo cierto es
que nadie puede abarcarlo todo ni saberlo todo.
En lo que a mi
respecta no me gusta que se use la denominación a la ligera, pero
tampoco temo llamarle a quien considero un profesional en su arte,
maestro.
Me gustaría que
dejase de ser una palabra casi maldita.
Creo que la
maldición viene del uso para vanagloriarse.
Un verdadero maestro
siempre siente una ligera incomodidad cuando lo llaman "sifu",
porque en el fondo sabe todo lo que le falta por alcanzar.
A mi me gusta darle
un uso afectivo. Como a mi difunto maestro al que nunca llamé
maestro en vida, ni hacía falta, pero hoy me gustaría tenerlo para
decírselo con todo el cariño del mundo, sin que significasen tronos
ni glorias, simplemente un reconocimiento por haber estado a mi lado.
Hay una gran
diferencia en donde impacta la palabra "sifu". Puede que a
algunos les dé de lleno en el ego y a otros nos de en el corazón.
Algunos oirán "eres la leche, lo mejor de lo mejor" y
otros oiremos "mi mentor, mi compañero y mi amigo".
Se muy bien, que
muchos excelentes docentes no quieren ni acercarse a esta
denominación por humildad legítima y por que lamentablemente ha
sido muy manoseada. Pero unos cuantos se la merecen.
Personalmente creo
que la maestría es asignada por alguien distinto a ti, es un
reconocimiento que llega por diversos motivos y que no se obtiene en
un aula o un examen. Es un proceso de la naturaleza y no puede ser
envasado ni mucho menos comercializado.
Un concepto erróneo
es creer que la maestría es la llegada a la cima de la escalera,
cuando la verdad es que es la puerta para empezar a experimentar el
arte con toda serenidad y aprender aun más intensamente.
Huid de aquellos que
quieran que los sigan para que los colméis de halagos y quedáos con
aquellos que quieren contagiaros el amor por su arte.
Como dijo un gran
maestro: "no me sigas, si me imitas fracasarás, sigue mis
enseñanzas y triunfarás"
martes, 25 de marzo de 2014
Las artes marciales, ¿son un deporte?
Hace tiempo me hice esta pregunta.
Si nos dejamos llevar por los comités
olímpicos y las instituciones deportivas, está claro que son lo
mismo.
Yo toda la vida hice deportes y artes
marciales, pero nunca me parecieron la misma cosa. Siempre los sentí
diferentes. A pesar de hacer un deporte extremo como el descenso en
bicicleta (downhill o DH) en el que la adrenalina subía a niveles
insospechados (y donde tuve la lesiones más graves), a pesar de que
sentía una gran pasión y entrega...no puedo decir que sintiera lo
mismo.
Entonces, como siempre que
tengo una duda “estructural” en algún tema, voy a consultar mi
gran amigo el diccionario. Un diccionario es, por definición, algo
que da definiciones ;) .
Así que fui a mirar si allí
había algo interesante.
Lo había.
Encontré
que deporte tiene estas definiciones:
- m. Actividad física ejercida como juego o competición sujeto a normas, cuya práctica supone entrenamiento y buen estado físico:
el tenis es un deporte olímpico. - Recreación, pasatiempo, generalmente al aire libre:
le gusta hacer algo de deporte en la playa. - por deporte loc. adv. Desinteresadamente, por propio gusto:
suele decir que no trabaja por deporte.
Palabras clave: juego,
competición, recreación, pasatiempo.
Un deporte es en gran medida un
pasatiempo saludable y recreativo, un juego, que cuando se vuelve
profesional se torna competitivo. En ese momento dinero y premios
entran en la ecuación, se vuelve un trabajo. Es obvio que al
ascender a la categoría de deporte de élite, lo recreativo
desaparece y es sustituido por la necesidad del logro, del resultado.
Se gana en “seriedad” y se pierde en salud, porque se exprimirá
al máximo la energía del cuerpo para conseguir ganar.
Otro aspecto importante
en un deporte son las normas. Para igualdad y justicia para todos sus
participantes, hay que establecer unas normas muy claras, algo que es
totalmente lógico.
Podría afirmarse que el
deporte, mientras no exageremos, es una tarea realmente edificante,
mantiene nuestra salud física y mental.
¿Pero qué es un arte
marcial?
Marcial viene de militar
y militar viene de...vamos, de hacer guerras y machacar al enemigo.
Lo de arte se entiende en un contexto de que es necesario desarrollar
una habilidad hasta el máximo, no debe confundirse como una
intención estética.
El objetivo primigenio de las artes
marciales siempre ha sido uno y solo uno: sobrevivir.
Cuando las artes
marciales se volvieron “civiles” entraron en juego otras cosas.
El aspecto espiritual y la búsqueda de la longevidad llevaron a
profundizar otros aspectos importantes. Al desaparecer el enemigo
inmediato (otro soldado intentando cortarme la cabeza) se prestó
atención a otros peligros como el desorden interior y los hábitos
poco saludables.
Al fin y al cabo un arte
marcial es la máxima expresión de la preocupación por la propia
salud. El primer paso para mantener la salud es conservar la vida.
Puede decirse que evitar que otro te mate o te mutile es una
excelente medida sanitaria.
Deporte y artes marciales
tienen en común que ambos mueven la sangre, el oxígeno, fortalecen
músculos, huesos y tendones.
Pero, sobre todo en las
disciplinas internas, se va más allá, la actividad resulta mucho
más profunda que hacer aeróbicos o levantar pesas.
Una vez más, la estética
queda de lado. No se buscan cuerpos bonitos, se buscan cuerpos que
funcionen, ágiles, veloces y contundentes si hace falta, serenos y
relajados cuando se debe. Cuerpos que sirvan a sus dueños en vez de
dueños que estén al servicio de sus cuerpos, obsesionados con el
espejo y las normas estéticas. Cuerpos que vivan mucho y bien, que
lleven dentro de sí “la eterna primavera”.
Nunca he visto un gran maestro
“cachas”...pero nadie querrá meterse con ellos. Los artistas
marciales más poderosos que he conocido no serían aceptados en
ninguna pasarela de modas.
La competición ha dado a
luz un montón de artes marciales que creo que mejor deberían
llamarse de otra forma, ya que si bien su origen es marcial, su
desempeño es notoriamente deportivo.
Yo me he tomado la
libertad de agruparlos en dos categorías, una, deportes de contacto,
es decir los que golpean con mayor o menor contundencia, pero siempre
en situaciones absolutamente controladas. Y así debe ser, sino sería
un circo romano...aunque algunas se han desmadrado en aras del “show
bussines”, es decir, de la recaudación y la explotación del
morbo del público que poco sabe de esto y sólo quiere poner un poco
de violencia en su vida para llenar su vacío existencial.
La segunda categoría
agruparía lo que yo llamaría deportes de exhibición. Aquí
encontramos a verdaderos “atletas marciales”, capaces de proezas
inalcanzables para la mayoría de los mortales.
Es un bonito espectáculo,
congrega un gran público, como lo hace el patinaje artístico o la
gimnasia olímpica (que debo confesar me encantan :) )
Es mi opinión y, espero
que nadie se ofenda, que como experiencia estética está genial.
Como hecho marcial puro, carece de significado, a no ser que alguien
crea que los artistas marciales de la antiguedad luchaban como en las
películas (demasiado “wire-fu” para mi gusto, o sea, el
cable
que ayuda a los actores a
hacer las acrobacias)
Ciertamente hay una gran
diferencia entre deporte y arte marcial, uno entrenar para ganar, el
otro entrenar para sobrevivir (no solo físicamente ante un ataque,
también sobrevivir al estrés, ansiedad, a nosotros mismos, etc).
La diferencia, puede que
parezca sutil, pero es tremenda.
En el combate deportivo,
salvo un accidente, nadie muere o es herido de gravedad. No es el
objetivo, no hay institución en su sano juicio que promueva el
homicidio como evento deportivo.
Pero resulta que las
técnicas más efectivas y más económicas para una situación
real...no podemos usarlas en un cuadrilátero. Sería una locura.
En un combate real, un
error y todo puede ir de mal, a tremendamente mal.
No necesito hacer el
espagat, ni dar saltos mortales para ser un gran guerrero. Sólo debo
saber cuándo, cómo y dónde actuar.
Ya lo decía sifu Bruce
Lee: “vencer a un oponente con una técnica compleja es señal de
habilidad, vencer al mismo oponente con una técnica sencilla es
síntoma de maestría”
Siempre cuento la
anécdota de que mi maestro nos dijo que nos enseñaría “kung-fu
para viejos”.
Mucho tiempo lo sentí
como algo despectivo, pero luego entendí que nos estaba enseñando
algo que podríamos usar cuando tuviésemos 80 años. El fue acróbata
entre otras cosas y nunca conocí a nadie que le gustara menos las
demostraciones espectaculares, las consideraba ridículas, superfluas
e ineficaces.
A mi entender, por más que tengan
una gran actividad física, las artes marciales se merecen el lugar
de una actividad cultural, ya que implica conocimiento intelectual,
filosófico, teórico y práctico y además es depositaria de una
tradición y un código de conducta, cosa que lo diferencia
totalmente de una actividad deportiva, que, no se me malentienda, son
absolutamente positivas todas.
Pero yo me pliego a la corriente cada
vez más numerosa de docentes y practicantes que intentan, en algunos
caso volver y en otros simplemente no apartarse del objetivo inicial
del arte marcial.
A mi humilde modo de ver los objetivos
de cualquier arte marcial son (o deberían ser): supervivencia,
salud, longevidad y madurez interior.
Si alguna de estas no se cumple, tendré
que revisar mi práctica.
Si lo que entreno no me sirve para
defenderme, no mejora mi salud y no me vuelve una mejor persona...es
que o lo estoy practicando mal, o me he equivocado de disciplina.
Los 10 Principios de Wudang
武当世传内家拳
Artes marciales internas de Wudang
desde hace generaciones
Los 10 ancianos Principios de Wudang
1. 浑圆一周天
húnyuán yīzhōu tiān
El cosmos es UN círculo
2. 阴阳合太极
yīn yáng hé tài jí
Quietud y movimiento en armonía, eso es Taichi
3. 三圆夺造化
sān yuán duó zào huà
Los tres tesoros/círculos lo contienen y lo afectan todo
4. 四象始成形
sì xiàng shǐ chéng xíng
Los cuatro aspectos crean la forma
5. 五行分生克
wǔ xíng fēn shēng kè
Los 5 elementos se crean y se destruyen unos a otros
6. 六合修内外
liù hé xiū neì wài
Las seis armonías enseñan el adentro y el afuera
7. 七星本为发
qī xīng běn wéi fā
Las siete estrellas son enviadas con naturalidad
8. 八卦自为化
bā guà zì wéi huà
Los ocho trigramas rompen bloqueos (se defienden) y aportan soluciones
9. 九宫练神形
jiǔ gōng liàn shén xíng
Las nueve habilidades (palacios) enseñan la expresión (del cuerpo)
10. 万法桩功生
wàn fa zhuāng gōng shēng
10.000 caminos se originan en el uno y al uno retornan
sábado, 31 de agosto de 2013
XI Encuentro de Tai Chi Chuan 2013 en Madrid
Nuestra escuela estuvo representada en uno de los eventos más significativos en el ambiente marcial Español.
Tuvimos la oportunidad de conocer a otras escuelas de forma directa y de intercambiar impresiones en un clima de total camaradería.
Desde aquí agradecemos a los organizadores y los felicitamos por el esfuerzo en mantener un evento que ya es un ícono.
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